El blog de José Blas Fernández

Un laboralista del siglo XXI

“MARICARMEN” SIN  SUS MUÑECOS

        En estos días el deshaucio de “Maricarmen” (Maria del Carmen Abascal),   mujer de 87 años y que se ha llevado a cabo la ejecución de su deshaucio el pasado 23 de Septiembre ha sido utilizado, de una manera desproporcionada, por todo aquél  que  de forma tendenciosa quería y quiere ponerse de parte de Maricarmen y aquellos que, por el contrario, han defendido la legalidad vigente. Se sabe ahora que Maricarmen ha sido funcionaria y que su padre firmó un contrato de alquiler en 1956, es decir, cuando ella era una niña, contrato de los llamados de renta antigua, sometidos inicialmente a la legislación de arrendamientos de la época franquista. Dicho contrato, desde 1956 que se firmó pasa por subrogación a la  madre de Maricarmen y luego a ésta cuando fallece su madre en el año 2005, por  lo que se pretende, por parte de ella, que su contrato quedara indefinido, pero el Tribunal Supremo  dijo que no, aplicando las reglas de la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1994 sobre aquellos viejos contratos.

         Esta LAU 29/1994, tiene unas disposiciones transitorias que regulan precisamente  lo que ocurre con los contratos antiguos celebrados  antes de la entrada en vigor de la nueva ley, en concreto, la Disposición Transitoria Segunda, apartado b) regula la extinción y subrogación de los contratos de viviendas anteriores y el apartado 4 establece que existen determinadas subrogaciones  a favor  del cónyuge o de los hijos, pero contempla una excepción cuando el hijo tiene una discapacidad igual o superior al 65%, cosa que Maricarmen no tiene. Lo que hizo  fue llevar el asunto a los tribunales, ganándolo inicialmente en primera instancia, pero la propiedad del piso recurrió  y llegó hasta el Tribunal Supremo que fue en marzo de 2026, donde la razón se la quitan a Maricarmen y se lleva a cabo dicho deshaucio el pasado 23 de septiembre. Es decir, el deshaucio desde el punto de vista judicial español se ejecutó sobre la base de una resolución firme, lo cual nada  hay que objetar a ello y, por tanto, como tenía una discapacidad  reconocida del 50% no cumplía tampoco el requisito y, por tanto,  el lanzamiento tiene respaldo judicial. Es decir, que sin entrar  en la pensión de Maricarmen que, al parecer, es de 1400 euros mensuales y sin  querer ser  peyorativo con sus 87 años, con una edad y vulnerabilidad clara no se crea un derecho para seguir indefinidamente en la vivienda. Ya tendremos que hacernos dos preguntas claras: si el deshaucio tiene diferencia entre “legal  y justo”,  por lo que jurídicamente no la han echado ilegalmente, ha sido la propia ley la que obligaba a lanzarla de su vivienda.

         Lo expuesto es puramente jurídico, pero  ahora viene  lo peor; Maricarmen  es echada de su vivienda porque ese deshaucio estuvo apoyado en una ley de cuando gobernaba el partido socialista, pero ante el revuelo de los seguidores de Maricarmen donde todas las cadenas de televisión han vendido  las imágenes de la policía sacando de la vivienda a esta anciana, la mayoría política  se ha dedicado a faltarse al respeto y a tener barra libre de demagogia. Sanchez que ha visto que su credibilidad por día se está perdiendo,   ha movilizado a sus peones para cargar sobre Ayuso con el ático del Paseo de la calle General Martinez Campos adquirido por la Comunidad de Madrid y ha empezado una guerra donde salen a relucir los miles de deshaucios que  hay en España cada año y que el caso de Maricarmen indirectamente también ha destapado  que diariamente en nuestro país existen  más de 272.000 familias deshauciadas desde que gobierna Sánchez, es decir, casi  90 diarias, donde muchas personas con vulnerabilidad importante o mayores que Maricamen están detrás de estos deshaucios y los Juzgados se han limitado a ejecutar y cumplir la Ley.

         Dicho lo dicho,   hay que llevar a cabo un pacto serio y tenaz para que  la vivienda sea algo donde sirva no sólo para tener un techo y vivir honradamente, sino donde los propietarios de estas también tengan derechos  y no les cueste a sus bolsillos lo que otros no quieren pagar, algo no fácil, pero Sanchez queriendo imponer  al estilo Maduro y con  el mar revuelto en el que se encuentra, amenaza con expropiar lo que alguien tiene en propiedad, es decir, una salida populista, chabacana y bananera, pero  no ha sido capaz,, como  Presidente de un Gobierno, dar  soluciones a la vivienda, no ha dado soluciones a las personas vulnerables,  sólo se ha dedicado a aporrear el Congreso y a echar humo para mantenerse en su puesto de presidente del Gobierno y, más en este caso, distrayendo a la opinión  pública, confundiéndola y queriendo hacer ver que él es bueno y que el caso de Maricarmen es culpa del Ayuntamiento de Madrid y de la Comunidad Autónoma de Ayuso, algo tan  rastrero y de tan poco estilo que sólo ha servido para alborotar, crear enfrentamientos  y ausentar las negociaciones,   porque todos los partidos que han gobernado han tenido oportunidad de arreglar dentro de nuestro ordenamiento jurídico situaciones como esta, pero  en lugar de cantar el “mea culpa” y reconocer que ha alimentado a los fondos buitres como lo está haciendo, se dedica a utilizar a los más vulnerables y manipularlos. Una vergüenza.

En resumen, Maricarmen se ha quedado sin muñecos que son todos esos impresentables que quieren hacer de ella  un mito en detrimento de algo que no existe, como es  el que las leyes están para cumplirse o bien el legislador con todos los amigotes de Sanchez a la cabeza se acuerden como le debe ocurrir a PODEMOS que también han gobernado, pero ahora se esconden, escupen al cielo y les cae encima. Hasta las elecciones tendremos pan y circo, todo el que se pueda.