{"id":3772,"date":"2022-02-06T15:01:23","date_gmt":"2022-02-06T14:01:23","guid":{"rendered":"http:\/\/elblogdejoseblasfernandez.com\/?p=3772"},"modified":"2022-02-06T15:01:24","modified_gmt":"2022-02-06T14:01:24","slug":"una-nueva-navidad-en-la-soledad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elblogdejoseblasfernandez.com\/?p=3772","title":{"rendered":"UNA NUEVA  NAVIDAD EN LA SOLEDAD"},"content":{"rendered":"\n\n\n<p>         En estas fechas donde estamos recibiendo miles de correos  y mensajes cari\u00f1osos dese\u00e1ndonos una felicidad universal y un deseo imparable para disfrutar de todo lo mejor, est\u00e1 todo basado en un compromiso silencioso y personal, pero que ese silencio y  tristeza rodea a  palabras imborrables y llenas de mercantilismo. Los a\u00f1os te hacen madurar  y comprobar que contra m\u00e1s ciclos marques en los calendarios, m\u00e1s  recuerdos se quedan  impresos en  la retina que esos s\u00ed que fueron mejores y a veces llenos de voluntades porque se viv\u00eda de otra manera y la sociedad civil se conformaba con menos, pero sin embargo, la pandemia nos ha visitado en  marzo del 2020 y nos ha dejado una secuela tan dura que ya con tristeza ni vivimos la navidad, como consecuencia de ese aislamiento al que estamos sometidos y a tantos seres queridos que tambi\u00e9n se fueron en  soledad  en ese largo viaje   y no tuvieron una mano donde agarrarse  y despedirse dignamente de una vida que parec\u00eda  que nunca acababa y que los \u00e9xitos eran eternos. Pero no, la realidad es otra. Es la que tenemos, es la que nos ha llegado sin esperar y es  recordar fat\u00eddicos a\u00f1os pasados que no han dejado m\u00e1s que desaz\u00f3n y nos han hecho nadar contracorriente porque las perspectivas son totalmente borrascosas.<\/p>\n\n\n\n<p>          En estos d\u00edas, los que ya tenemos edades para contar y el recuerdo se asoma dentro de la tristeza,  no olvidamos aquellas cenas familiares donde el patriarca presid\u00eda una mesa y todos los que acompa\u00f1aban a esa efem\u00e9rides aportaban su granito de arena y llevaban los mejores presentes para deleitar una comida casera y para recordar a la vez aquellos a\u00f1os de su ni\u00f1ez cuando  en momentos econ\u00f3micamente d\u00e9biles se conformaban las familias con un pavo bien guisado y unos entremeses bien adornados,   en funci\u00f3n de la aportaci\u00f3n que cada uno h\u00e1bilmente hac\u00eda. Eran cenas donde  la abuela se hac\u00eda fuerte porque era quien daba testigo de su trabajo dom\u00e9stico y de sus dotes culinarias; el abuelo, recordaba sus batallas ya lejanas en el tiempo  y aprovechando,  porque estaba permitido,  echaba un cigarrito entre copa y copa para demostrar que su vejez no era m\u00e1s que a\u00f1os cumplidos, pero el coraz\u00f3n y la cabeza estaban siempre  esperanzados en seguir cobijando a todos su herederos que en aquella mesa y con distintas edades celebraban la fecha y le rodeaban con el cari\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n\n\n<p>          Se apa\u00f1aba la habitaci\u00f3n  m\u00e1s grande de  la casa y se ped\u00edan  prestadas sillas a los vecinos, porque todos no cab\u00edan en el mobiliario de esa vivienda y unos aportaban el mejor jam\u00f3n conseguido de su matanza o  ese buen queso curado que junto a la ca\u00f1a de lomo hac\u00eda un plato ideal. Ah\u00ed estaban  los abuelos, estaban los hijos y los c\u00f3nyuges y por qu\u00e9 no decir, tambi\u00e9n las novias y novios de los quincea\u00f1eros llenos de amor. Ah\u00ed se descorchaba el champan o la sidra y algunos con esa copita de m\u00e1s, que permit\u00eda la fiesta, cantaban villancicos propios del  momento, tocaban la pandereta y otros,  en la botella de an\u00eds del mono, rascaban con un tenedor  para acompa\u00f1ar  las canciones del momento.<\/p>\n\n\n\n<p>          Esos recuerdos se adobaban con los mejores dulces que cada uno sab\u00eda hacer y c\u00f3mo no, todos en asa vajilla que los abuelos conservaban de cuando se casaron,  rellenaban  de canap\u00e9s y buenas croquetas platos  que siempre  al fregarlos por la noche y al ser tantos juntos al fregadero  m\u00e1s de uno se hac\u00eda a\u00f1icos, pero no importaba, la felicidad era brindar por la familia unida, no hab\u00eda l\u00edmites de personas, ah\u00ed entraban todos los que formaban la gran familia y siempre existi\u00f3 el recuerdo para quienes hab\u00edan apartado su vida   y se hab\u00edan marchado para el otro mundo y como es l\u00f3gico aquellas l\u00e1grimas de recuerdo nunca faltaban y  como colof\u00f3n  en conversaciones encontradas, se sacaban los platos con los pesti\u00f1os y aquellos polvorones que siempre eran rebuscados para el mejor deleite.          Pues bien, hoy no es igual. Muchos abuelos se han marchado forzosos por la pandemia, muchos hijos  no pueden compartir porque est\u00e1n en cuarentena y limitando los comensales y guardando las distancias, esa Navidad es triste. Posiblemente la que nos hemos  buscado o posiblemente, por la falta de valores que sobre la familia se ha inculcado en la sociedad, porque  hoy la Navidad es soledad y solo funcionan los  m\u00f3viles y aquellos tel\u00e9fonos que por videoconferencia  vemos a ese familiar  que no pudo llegar porque el covid se lo prohibi\u00f3, lo que demuestra que la lejan\u00eda ha sido la asignatura que m\u00e1s se ha utilizado y la herramienta  m\u00e1s triste para apretar a los corazones  y no saber cu\u00e1ndo se llevar\u00e1 a  cabo su apertura.<\/p>\n\n\n\n<p>          En las cenas ya no se hablar\u00e1 de aquellos \u00e9xitos o recuerdos del a\u00f1o anterior, solamente hablaremos de dosis y de vacunas, de olas y de reba\u00f1os y si queremos cantar lo haremos con mucha dificultad porque la mascarilla s\u00f3lo nos lo permitir\u00e1  para cuando estemos solos. A\u00f1o 2021, un a\u00f1o donde no se podr\u00e1 olvidar y donde las carencias son tan  fuertes que cuando pasen los a\u00f1os habr\u00e1 que poner el video donde todos digamos \u201ctuve la suerte de sobrevivir al covid-19, pero mi vida es otra que no tiene referencia con la que vivieron mis antepasados\u201d y, por supuesto,  el mundo en su conjunto ha tenido un antes y un despu\u00e9s que  junto a la tristeza y los percances  sociales tenemos que valorar si este pago de la vida merece que por un tiempo cambiemos de actitud   y pensemos que aun cuando se vive dos d\u00edas, si no se tiene felicidad nada nos apasionar\u00e1 y nos har\u00e1 personas  llenas de ese amor navide\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>          En resumidas cuentas, seamos mejores y que la Navidad nos traiga el consuelo de que pronto viviremos lo no vivido. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En estas fechas donde estamos recibiendo miles de correos y mensajes cari\u00f1osos dese\u00e1ndonos una felicidad universal y un deseo imparable para disfrutar de todo lo mejor, est\u00e1 todo basado en un compromiso silencioso y personal, pero que ese silencio y tristeza rodea a palabras imborrables y llenas de mercantilismo. 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