No es la primera vez que la Guardia Civil o la Policía Nacional descubren fraudes contra la Seguridad Social e imputan a personas que, tras la falsificación documental y la indebida utilización del Sistema RED, cometen actos delictivos.
Mi Colegio se encuentra personado en un procedimiento sobre una estafa a la Seguridad Social que han llevado a cabo en la provincia de Cádiz, donde el fraude puede oscilar en más de mil personas que se han visto “beneficiadas” de prestaciones indebidas y de manera fraudulenta y todo, porque aprovechándose de estar autorizados para la transmisión electrónica de datos a la Tesorería General de la Seguridad Social, a través del denominado Sistema RED, han llevado a cabo estas acciones delictivas y consecuentemente han cometido un acto de intrusismo.
Hace unos días, en Las Palmas de Gran Canaria, un denominado “Asesor Laboral”, vecino de Santa Lucia, ha vuelto hacer lo mismo creando una empresa falsa de construcción y al dar de alta por este Sistema RED a inmigrantes ilegales como trabajadores, otra vez ha saltado la alarma y con cargo a todos los españoles volvemos a sufrir estafas que se han dado a lo largo de varios años, pues aún recuerdo tantas parecidas donde estaban involucrados hasta Inspectores de Trabajo y profesionales del Derecho. Soy cansino en recalcarle a la Tesorería de la Seguridad Social que quienes únicamente deben transmitir datos son las propias empresas, debidamente autorizadas o los profesionales colegiados como son los Graduados Sociales. Por cierto, los únicos legalmente autorizados para confeccionar liquidaciones de cuotas a la Seguridad Social, guste o no guste, pues eso existe por Sentencia del Tribunal Supremo y por Decreto de la Presidencia. Pero no, la Administración persiste en que con tal de recaudar y llevar a cabo ingresos de liquidaciones que cualquiera lo haga, cosa que hoy dan estos resultados, pues la Inspección de Trabajo tiene denuncias de mi Colegio para que estos autorizados, o sean profesionales de alta en el Régimen de Autónomos y debidamente colegiados, o lo estén como personal por cuenta ajena en las empresas que transmiten estos datos. Y una vez comprobado cómo se encuentra el “patio” se han dado cuenta que llevo razón. Por eso, una vez más y desde este blog, quiero recordar que los profesionales colegiados son una garantía y el resto pueden incurrir en actuaciones como las que acabo de exponer, sin que por ello, todo sea fraude, pero el que evita la ocasión evita el peligro.
Pronto y espero que de manera rápida, los Tribunales pongan a estos defraudadores en el lugar que les corresponde.