Con la subida que están teniendo las pensiones, ya existen indicadores en España donde aseguran que la renta media de los mayores de 65 años ha superado a la de los trabajadores, pues las pensiones han aumentado más del 30% en los últimos cinco años, mientras que los sueldos tienen una media del 12%. En estos momentos, pese a la subida del SMI que está más valorada y está ocasionando graves problemas entre categorías profesionales, los jubilados mantienen pensiones que están dejando en evidencia a los trabajadores de las franjas de los más jóvenes entre 16 y 44 años, pese a que las pensiones han variado mucho y entre éstas cerca del 60% están por debajo de los 1.000 euros/mes y la mitad de estos cobran la pensión mínima, es decir, que si miramos claramente la revalorización de las pensiones en España la media ha aumentado mucho más rápido que los sueldos medios en los últimos 10 años.
El Gobierno actual, al revalorizar las pensiones con el IPC, está cometiendo un grave error, porque los jubilados de estos años en la actualidad tienen largas vidas laborales y han cotizado por sueldos altos, lo que por lógica están disparando la pensión media, pese a que ya en 10 provincias españolas la pensión declarada media es más alta que el salario medio de la zona, lo que viene a poner en clara observación que los jubilados están superando en ingresos y riquezas a los trabajadores. Es más, los jubilados han dado un vuelco en su carestía de vida y tienen mayor poder adquisitivo por cuanto disponen de pensiones altas y su vivienda ya la poseen en propiedad, es decir, la gran mayoría cuando han llegado a la jubilación, su primera e incluso su segunda vivienda están completamente pagadas, lo que ha producido un vuelco, pues no tienen crisis financiera.
Todo esto tiene una grave situación porque existe un impacto de desequilibrio en las generaciones, pues el descenso de la natalidad es evidente como lo es también el aumento de la longevidad, por lo que quienes están trabajando tienen que sostener las rentas de los jubilados, lo que está produciendo una desigualdad importante, sin olvidar que los que ya tienen más de 65 años, en el pasado 2022, su renta es del 26,5%, superior a la de los jóvenes de entre 16 y 29 años actuales, por lo que la brecha está siendo muy acusada y el desequilibrio es notorio, tanto es así que ya existe un enfrentamiento entre pensionistas y trabajadores, sin olvidar que el paro que está ahí y no se evapora está en cerca del 12,48% de la población y muchos viven en un estado muy vulnerable o llamado de pobreza laboral en España.
El tema de las pensiones ya empieza a acarrear inseguridad jurídica, pues no olvidemos que si bien los jubilados están percibiendo mayores pensiones también es cierto que a su costa están viviendo en esas familias hijos y nietos que tienen que ser ayudados por los pensionistas que, en definitiva, es repartir esa pensión entre el número de personas de la unidad familiar, pero no deja de ser claro que la pensión media actual sigue superando en un 40% al salario más frecuente en España.
Por todo lo dicho, el sistema público de pensiones está por día más complicado porque pese a las muchas reuniones que se tienen en el Pacto de Toledo se está huyendo hacia adelante con el populismo de subirlas en el IPC como mínimo y viendo cómo la longevidad está hipotecando cada día más al sistema, lo que está siendo un pozo sin fondo todo lo que se está pagando tanto por jubilaciones como por las incapacidades temporales, totales y absolutas, pues pese a que la inmigración puede abrir la puerta de más cotizaciones para pagar a los pensionistas, los contratos de trabajo que se vienen haciendo a tiempo parcial y la falta de cotizantes en algunos regímenes como ocurre en autónomos, que la presión de cotizaciones está haciendo desaparecer por días a miles de cotizantes en el RETA, la situación no mejora. Creo que se hace necesario un Pacto de Estado de carácter urgente porque con la crisis del oro negro que estamos padeciendo ya y la que se avecina de la balanza de pagos y deuda externa, esto no hay quien lo componga, por lo que en definitiva, el sentido común debe prevalecer para que cuanto he expuesto en esta tribuna tenga un final de aquí a cinco años solucionable, pues de lo contrario el sistema de pensiones ya entrará en quiebra absoluta e irreversible.