El blog de José Blas Fernández

Un laboralista del siglo XXI

LA CLASE MEDIA, HOY, SE AHOGA EN ESPAÑA.

         Denominar a la clase media era como estar orgulloso de quien había prosperado con sacrificio y aquél que siendo ahorrador  y mirando por sus intereses y su trabajo prosperaba poco a poco y, de alguna forma, se clasificaba en la sociedad civil española como quien pertenecía  con honor a una denominada clase media. En definitiva,  se trataba de quienes sus ingresos  se encontraban entre el 75% y el 200% de la media de la renta nacional y  su clase social trataba de superarse a diario para que su entorno familiar  fueran personas de orden y de constancia en el futuro y así podían con dificultades, pero con sacrificios codearse a diario con lo que se denominaba clase alta.

         Los españoles, a partir de los años 60, fueron verdaderos ahorradores  y eficientes trabajadores para que  incluso en los años de emigración de la mano de obra, elevaran la vida económica de sus familias para que con dificultades  y  grandes esfuerzos pudieran tener  un vehículo utilitario, unas vacaciones decentes e intentaban en su gran mayoría que los hijos de la clase media tuviesen un título universitario o un trabajo por vocación que en muchos casos eran  autónomos,  que en las distintas  parcelas del comercio y de la industria fueran gente seria que incluso firmando muchos efectos bancarios de la época  y ejercitando muchas horas extraordinarias sacaron adelante a una España difícil y comprometida, pero llena de ilusiones.

         En estos momentos tenemos a la vista una posible repetición de la crisis del petróleo de 1973, es decir, fue una de las mayores crisis existentes  en el siglo pasado  que por culpa del “oro negro”  nos ralentizaron  en muchos casos el poder seguir adelante,  pues quienes utilizaban el petróleo como arma  ruin para hundir a países  en prosperidad, consiguieron un aumento terrible del desempleo, quiebra de empresas y hundimiento de familias si bien, la clase media supo aguantar y sostener con los impuestos de su trabajo un país que no  consiguieron derrumbar. Hoy,  por una mala administración y gestión tanto económica como laboral, ha empezado a disminuir el poder adquisitivo de los salarios,  porque estos no crecen lo suficiente por la falta de  productividad, pero mientras los impuestos no paran de subir, incluyendo la inflación que es el denominado impuesto de los pobres, la situación económica no se vislumbra nada clara, porque el índice general del precio de los alimentos ha crecido en estos últimos 5 años un 38% y la presión fiscal ya lleva arrastrado en el 2025 un récord de 37,9% del PIB, es decir, tres puntos más que cuando el actual gobierno llegó en 2018 y no digamos  del IRPF que ha subido desmesuradamente para todas las rentas y que está  en esos momentos en un 14,4% de media.

La clase media está desapareciendo por minutos,  porque  si miramos el precio de la vivienda  ha subido un 69% y los de segunda mano, un 45% y claro, los precios del alquiler se sitúan en un 46% más que los salarios y el IPC, por lo que la riqueza media  ha disminuido en todas las franjas de edad a los menores de 65 años y, en definitiva,  cada vez hay menos hogares en propiedad para la ciudadanía.

         España es en estos momentos el país número 4 con más personas en riesgo de pobreza, o como se llama ahora, exclusión social, porque mientras Europa se sitúa en el 11%, España está prácticamente en el 16%, sin olvidar la nefasta reforma laboral  que hace que España lidere el desempleo juvenil en Europa, llegando ya al 25%, lo que dificulta seriamente la edad de emancipación  y las rentas de la clase media se encuentran totalmente estancadas y sus trabajadores  no llegan a duplicar  el SMI.

         Toda esta situación,   donde los autónomos  y profesionales están desapareciendo por miles cada quincena, lleva a que si las pymes son las creadoras de empleo, la bajada es espectacular para nuevas contrataciones y, por tanto, la juventud que hoy se encuentra adscrita en sus estudios a la Universidad, no quiere ejercer profesión alguna y sólo busca oposiciones para vivir de la paga segura, paga que se lleva a cabo con nuestros impuestos  y si no se llevan a cabo medidas urgentes  para premiar el ahorro y en especial, la inversión productiva, la clase media se está muriendo.

         Con estos mimbres  y una bajada del turismo  como se puede esperar y sin conocer cómo va a terminar el conflicto en el que EEUU  está metiendo a la OTAN aún se pone más delicada la situación, por lo que si supimos superar la pandemia del COVID, la pandemia que se avecina del “oro negro” va a hundir  a todo aquél que se mueva y los resultados serán  irreversibles.