Desde la entrada en el Gobierno Andaluz de Izquierda Unida, donde entre otros logros, pese a ser partido perdedor en las elecciones andaluzas, firmó el Pacto de Gobierno con el PSOE, ésta se hizo cargo de la antigua EPSA, hoy AVRA y bajo la tutela de Izquierda Unida y tras múltiples promesas que han quedado en saco roto y lo que es más importante, no recupera el parque público de viviendas, han iniciado despidos encubiertos para los trabajadores de esa Agencia de Vivienda. Es curioso ver cómo están desmantelando centros de trabajo y las siete oficinas que posee las están dejando sin valor humano alguno.
Ahora se amparan en la reforma laboral y mencionan “el desequilibrio patente del personal de la Agencia” y han iniciado Expedientes de Regulación de Empleo bajo la excusa de la redistribución de personal por las distintas Gerencias Provinciales, justificando internalizar el servicio, han empezado a trasladar a su personal en base al artículo 40 del Estatuto de los Trabajadores y están practicando comunicaciones de movilidad geográfica de puestos de trabajo para que en el plazo de 30 días los que trabajan en Cádiz se desplacen a Jaén y los de Huelva vayan a Almería, por ejemplo. Es decir, intercambian de punta a punta de Andalucía a gran parte de la plantilla porque de antemano saben que renunciarán a esos traslados y por ende irán al desempleo con 20 días de indemnización por año de servicio. Esto lo está haciendo la Consejería matriz de Fomento y Vivienda que tutela Izquierda Unida. Es decir, al personal administrativo y auxiliar administrativo, a las trabajadoras sociales y a los Licenciados en Derecho, les están practicando un despido encubierto y centrados están en este movimiento los que se encuentran en las gerencias de Huelva, Córdoba, Jaén, Granada, Almería y Málaga.
En resumen, aplican la movilidad geográfica, los trabajadores renuncian porque con un sueldo aproximado de unos 800 euros no tienen capacidad económica para trasladarse a otra ciudad de Andalucía, donde tienen que afrontar gastos de nueva vivienda, desplazamientos, cargas familiares, trabajos en origen de cónyuges, etc. etc. y optan por la indemnización de 20 días de salario y el desempleo.
Esta es la política de Izquierda Unida, donde la mayoría comulgan con CCOO y donde el ejemplo de velar por los intereses de los trabajadores es una auténtica pantomima. Sin embargo, iban detrás de las pancartas criticando la reforma laboral de Rajoy y hoy, precisamente son los que mejor la interpretan y nadie les gana en la aplicación de ella y mientras el PSOE de comparsa en esta “feria” de los trabajadores. Vivir para ver.