La llegada de Rodríguez Zapatero tras aquél atentado en Atocha, quebró para muchos españoles la confianza en un gobierno del PP donde José Mª Aznar ya se marchaba y donde aquel “golpe de Estado” como fue el atentado tan grave del 11 de marzo de 2004 cambió el rumbo de un gobierno del PP por uno de un PSOE sin rumbo, pero que hizo a uno de los más ineptos presidentes de un gobierno, ser inquilino de la Moncloa.
Zapatero no supo gestionar aquel gobierno que el atentado le puso en bandeja, porque no sabía más que dar brindis al sol y con mucha palabrería fácil, encarnó el peor gobierno de la democracia, donde la crisis económica se lo comió todo y donde los “brotes verdes” sólo servían para engañar a toda Europa, entrando por aquel entonces en la peor crisis de los últimos veinte años. Sabía que al irse dejaba una herencia de millones de déficit y fue cuando entregó las llaves de la Moncloa a un Rajoy que tuvo que lidiar con las medidas más impopulares y duras para poder afrontar la ruina que sobrevenía a España. Por esto, España no fue intervenida y los recortes que se llevaron a cabo fueron impopulares y muy drásticos para poder ser en Europa competitivos y no caer en ser llamado el culpable por no saber levantar a un país que habiendo sido fuerte, estaba abocado a ser el “norte de Marruecos” en Europa, con una “capa de barniz”.
Tuvo una X Legislatura muy incomprendida y por gobernar en mayoría absoluta, marcó las pautas para ir saliendo de aquel ostracismo del hundimiento del empleo y en definitiva ver cómo muchas familias perdían su bienestar y cómo la sociedad civil vivía un día a día lleno de vicisitudes e incertidumbres, donde se aprovecharon de ello los que tomando las calles y utilizando el megáfono de la mentira se metieron en un “saco” a tantos y tantos jóvenes que se creyeron que el antisistema y el aparentar luchar por los pobres y débiles era la solución; estos eran los de PODEMOS, aquellos que tenían grandes prebendas bolivarianas y aquí con coletas y mochila serían los salvadores de la Patria, con megáfonos incendiarios y sus manipulaciones en redes sociales para muchos ociosos, pero ansiosos de pisar las moquetas de las instituciones, de subirse a la parra para, desde la demagogia, conquistar lo que en aquel momento rechazaban, pero que hoy utilizan en beneficio propio de sus correlegionarios, pero siempre con agitaciones y sobresaltos para los pacíficos y los de la mayoría silenciosa.
Llegaron al poder en muchos ayuntamientos arropados con la connivencia de un PSOE fracasado y hundido. Hoy tenéis que dar explicaciones de vuestros engaños y mentiras, tenéis que explicar dónde están esas empresas en las que ibais a colocar a tantos jóvenes que os siguieron por la falta de empleo, tenéis que explicar dónde está la bajada de impuestos que prometisteis, tenéis que explicar dónde está la gratuidad de la luz y del agua, tenéis que explicar dónde están las viviendas para todos y gratis, tenéis que explicar donde y cuando se acabaron los desahucios, tenéis que explicar dónde están todas las remunicipalizaciones de las empresas públicas, tenéis que explicar dónde están las paredes de cristal, dónde vuestros sueldos iban a ser todos del duplo del salario mínimo cuando llegarais al poder, dónde el enchufismo iba a desaparecer y vuestros amigos no serían colocados, donde por no pensar como vosotros nadie sería postergado, donde no iba a existir la caza de brujas, donde los coches oficiales no se utilizarían, donde los viajes no iban a existir y dónde están las explicaciones de los altos sueldos que percibís cuando os habéis instalado en el poder o cuándo despedís a gente vuestra por no pensar como ustedes y los tribunales os condenan a despidos nulos, y así tantas y tantas cosas en las que el fracaso ha llegado a vuestros “cortijos”. Pero como en todo, la mentira ya se ha apoderado de todas las promesas y os quedaréis los de siempre, los que sin querer vivir con la casta, tenéis sueldos de nuestros impuestos sin controlar y como buenos estómagos de buches llenos ya no mirareis a los engañados y solo vuestro teatro y el humo es vuestra tarjera de visita.
Al final, el aceite prevalecerá sobre el agua y la propia indignación de quienes creyeron en vosotros, os pondrán en el sitio que os merecéis. Tiempo al tiempo para vuestro funeral político.