Se nos acaba de marchar una persona cercana, mediática y en especial, con un gran corazón, donde nunca menospreció a nadie y realizó un papel muy digno en aquella política, donde no se vivía de ella y donde se pensaba más en tu ciudad y tus vecinos que en escalar o medrar como ocurre hoy en los partidos políticos.
José Antonio Gutiérrez Trueba fue “fichado” para la política en los escalones de la entrada de la Audiencia Provincial, donde salía de un juicio y tres compañeros de la época lo abordamos para que encabezara una lista muy difícil, pero que a cambio de nada, tenías que darlo todo por tu ciudad.
Recuerdo que desde su inicio en 1983 como Concejal y candidato a la Alcaldía, tuvo siempre la comprensión de su equipo que por aquel entonces fue una coalición y donde siempre había el temor de que tres grupos políticos metidos en uno no se sabía cómo saldría, pero no fue así, él supo encabezar, dialogar y cualquier propuesta, viniese de quien viniese, le parecía bien. Recuerdo que me decía: “Pepe Blas, tú llevas la intendencia de nosotros, porque tu trabajo nunca te lo discutiré”. Es decir, fue un hombre que con su gracejo y simpatía y lleno de amistades por todas partes, hizo un gran papel mientras estuvo en el Ayuntamiento y en la Diputación y su presencia y su oratoria fue siempre agradecida, porque a muchas intervenciones le ponía una gotas de humor para que los Plenos no fueran tan tediosos, porque en aquellas fechas éstos se celebraban cada tres meses.
Recuerdo que cuando ya se despedía de la Corporación y se marchaba en el año 1991, tuvo una anécdota que es digna de leer en las actas del Ayuntamiento; “recuerdo que ya no repetía más y por aquél entonces, el Presidente Regional Gabino Puche, dijo que quería gente normal para las listas y él en su simpática oratoria y con un tono que siempre recordaré, el Ayuntamiento en aquél Pleno, nos entregó una tarjeta para aparcar en la puerta del consistorio y la suya, por error, era una tarjeta de discapacitado, cuando se la entregaron dijo: “¿ven ustedes por qué me marcho?, porque no soy para mi Presidente una persona normal””. El salón de Plenos se llenó de carcajadas y siempre mantuvo una cordial entrega a todo aquello que fuese relacionado con su partido.
Por ello, hoy despedimos a un gran amigo que por la Ciudad de Cádiz se entregó todo lo que supo y pudo y el recuerdo en todos los que formábamos aquellos años el Partido Popular siempre lo tendremos presente. Por eso, mi respeto y mi honor de haber estado en la bancada junto a él, pues todos eran profesionales en la política, como le ocurrió a José Antonio Gutiérrez Trueba, cosa de lo que hoy, desgraciadamente, se adolece.