Presupuestar es llevar a cabo una voluntad política como es el caso de los Presupuestos Generales del Estado y una vez que se cuenta con los fondos necesarios para aplicarlos adecuadamente, se hace un presupuesto serio y comprometido. Sin embargo, tras la intervención de la Ministra de Política Territorial y Portavoz del Gobierno, Isabel Rodriguez, acompañada de la Ministra de Hacienda y Función Pública, Mª Jesus Montero, podemos comprobar cómo los presupuestos que, aun sin confeccionar y sin haber recibido el beneplácito de los grupos parlamentarios que apoyan los mismos, se han lanzado a calificarlos como unos presupuestos expansivos. Es verdad que los PGE no tienen precedentes en su volumen por la cantidad que Europa nos tiene que aportar, pero sin embargo, tienen un tinte electoralista tan desproporcionado que el ciudadano sólo conoce de ellos que van a dar una ayuda directa de 250 euros para facilitar el acceso a la vivienda y un bono joven cultural de 400 euros. Es decir, que han centrado la inversión al estilo del anterior Presidente, Sr. Zapatero, con aquél bono denominado “cheque bebé”, que lo percibieron miles de extranjeros que venían expresamente para tener un hijo a España y en resumidas cuentas, lo que hizo fue dejar un déficit público irreparable.
Aquí, en estos presupuestos, ni gana la ciudadanía y menos la clase media trabajadora y no digamos, los autónomos y las pymes, que van a ver subir sus impuestos y desgraciadamente la actividad no va a tener mejores consecuencias.
La portavoz del Gobierno se ha limitado a encandilar a los jóvenes con darles una cantidad a fondo perdido, pero sin saber todavía qué condiciones tiene esa “paguita”, es decir, han soltado humo y mucha lava, como el volcán, para la compra de votos, pero ni han dado soluciones a la creación de empleo y más en el juvenil, que estamos a la cabeza de Europa en jóvenes desempleados, ni soluciones para el empleo de la mujer. No dicen cómo ayudaran a las pymes y micropymes que son las que verdaderamente crean empleo y su única finalidad es el captar la audiencia del “gratis total” para así ocultar las carencias que ya tenemos encima, donde el PIB se situará en el 120% y donde el déficit público ya ronda el 10%. Así no podrá nuca salir España de la quiebra técnica. El pan y circo, ya la gente no se lo cree y, por supuesto, ni se le ocurren hablar a estas Ministras de la factura de la luz que está hundiendo a diestro y siniestro, ni se conoce la cantidad que Europa nos aportará y con control exhaustivo de sus fines y no como quieren hacerlo y para nada mencionan los cerca de tres millones ochocientos mil parados que aún colean en su conjunto desde la pandemia, de los cuales el 39,9% son menores de 24 años, y olvidan que el déficit público tiene unas connotaciones de endeudamiento que pobre de quien gobierne en el 2023, porque el “marrón” de lo que hereda será tan difícil controlar que no se podrá avanzar en las principales necesidades del ciudadano medio. Estamos ante unas previsiones irreales, porque estamos como en las tómbolas, jugando para ver qué premio nos va a tocar, pero si esa tómbola no posee respaldo alguno para otorgar premios, estamos trabajando con cifras irreales y con una evolución tan pobre del mercado laboral, donde la tasa del paro media anual no va a bajar nuca del 20%. No se puede a una sociedad engañar a sabiendas y no se puede a una sociedad regalarle algo que en definitiva no cubre necesidades.
A los jóvenes hay que darles la caña para pescar, no restos del pescado, porque ello garantiza la tranquilidad y relajamiento ante el empleo, pues lo único que parece y se atisba como realidad es que con estos presupuestos, de aprobarse, los grupos minoritarios, como Catalán y PNV, sacarán su buena tajada y barrerán para adentro y luego en el 2022 no apoyarán a nadie y habrá una prorroga clara de los presupuestos para el 2023, es decir, garantizarse la estabilidad el Sr. Sanchez en la Moncloa a costa de lo que sea, pues la salida de estas dos ministras echando humo sólo demuestra una preocupación por su estabilidad política y que como hizo Zapatero es tirar con “pólvora del Rey” y que el que venga detrás que arree.