Una vez que pasen estas fechas de Navidad y Reyes, los partidos políticos están preparándose para poner en marcha toda una maquinaria que adormecida por muchas razones se pondrá en alta tensión para ver cómo se dilucida el mapa electoral del 2023. Vamos a tener una concentración de procesos electorales, lo cual hará que todo un entramado político y complejo nos canse a los ciudadanos y en función de los procesos electorales se decida cómo España va a tener que afrontar los próximos años venideros. Más de 8.000 municipios y 12 Comunidades Autónomas acuden a las urnas a excepción de Andalucia, Galicia, País Vasco, Cataluña y Castilla y León, pero el primer combate electoral lo vamos a tener en esas elecciones municipales donde se atisba que el electorado es variopinto igual que sus líderes, en función de las ciudades donde se elijan a los regidores de los próximos cuatro años. Vamos a acudir a la desaparición casi definitiva de algunos actores políticos, pues por cansancio y por aburrimiento de lo que es regir un Ayuntamiento se empiezan a retirar para que nuevas formaciones políticas, que jugaran en clave nacional hagan que las ciudades y pueblos tengan que marcar un nuevo rumbo porque la dejadez, la apatía y el tener políticos que sólo están en los cargos como sustento a una vida profesional hacen que el ritmo marcado por la izquierda en estos últimos años empiece a enterrarse y los votantes cambiaran en estas elecciones, aunque muchos de la izquierda se vayan con partidos conservadores y lo hagan “con la nariz tapada”.
En estos meses se están conformando listas electorales que van a traer graves consecuencias, porque los “codazos” y “empujones” que se utilizaran y el “quítate tú para ponerme yo” van a ser moneda de cambio de gran relieve.
El partido del Gobierno a nivel nacional como es el PSOE que junto a sus socios también se les espera una caída vertiginosa, hace que la oposición encabezada por el Partido Popular con el nuevo dirigente, Alberto Nuñez Feijoo en primera posición van a rodar en su estreno con personas que tras las fotos que se les hagan serán gente seria y necesaria para poder cambiar las proyecciones que hasta hoy existían, por lo que un retroceso del PSOE, lo cual es razonable, y un proyecto que va a dirigir Yolanda Díaz, va a provocar un cambio de Gobierno que en las Generales, que podrán celebrarse en Diciembre, llevará a cabo un cambio importante y sustancial en las Cortes Generales, pero esa confrontación de partidos que tienen que tener un resultado a finales del 2023 tienen que pasar la reválida por los 8000 municipios que el 28 de Mayo irán a las urnas. Ahí, si los partidos mayoritarios tienen el encaje para unas Generales, deben pensar que el pistoletazo para culminar el fruto de quien va a gobernar en este país, lo tienen que ensayar en las municipales donde ya se están retirando muchos alcaldes y concejales porque son conscientes de que el municipalismo si no está sustentado por ayudas autonómicas o estatales poco puede hacer y más donde miles de pequeños municipios van a estar regidos por personas que a cambio de nada trabajaran en los pueblos y pequeñas cuidades compaginándolo con su profesión o trabajo y no como en las capitales de provincia, donde muchos ya se convierten de forma definitiva en profesionales de la política.
No queda mucho tiempo. La maquinaria ya empieza a funcionar y el proceso de reconfiguración del electorado liberal y conservador que se ha reagrupado alrededor de la figura de Alberto Núñez Feijoo está demostrando que las tendencias van al cambio y que si la izquierda se rompe y juntos ya no conservan mayorías, veremos al Sr. Sánchez, que aguantará hasta finales del 2023, pero que en posterior corto espacio de tiempo tendrá que abandonar la Moncloa y más aún si las distintas CCAA también cambian de color y ante tanto despropósito como hemos vivido en estos últimos cuatro años, España con la Constitución en la mano volverá aunque con sacrificios a ser en Europa un pilar de la Unión y pese a que a Sánchez le toca presidir la Unión Europea y vamos a tener un postureo tal cuando vaya recorriendo por los países de la Unión, no le servirá de nada porque su narcisismo le hará creerse tal personaje como dueño de Europa que ni él mismo va a saber salir de tanto protagonismo como va a autovenderse. Es más, VOX tendrá una proyección estable como viene haciéndolo desde hace varios meses y Santiago Abascal sabrá vender muy bien sus votos para que en la necesidad de que el centro derecha pueda gobernar, sabrá introducir sus dotes de bisagra para sacar adelante aquello que el centro derecha necesita.