El blog de José Blas Fernández

Un laboralista del siglo XXI

EL FUEGO AMIGO EN LA POLÍTICA

         Si estuviéramos  involucrados en una contienda militar, le llamaríamos “fuego amigo” o “fuego aliado” a los provenientes del propio bando, pero  este tipo de incidentes que siempre son por errores o por mala fe de los humanos, también se da con mucha habitualidad en la vida política. En el momento en que nos encontramos  en España,  estamos viendo  cómo  están apareciendo  francotiradores del fuego amigo de una forma rápida y clara, pues no tenemos más que irnos a ver  en el caso Montoro cómo Esperanza Aguirre ya ha dejado caer que la renta que ella  tuvo que enseñar y que fue denunciada por algunos, provenía de la etapa de Cristóbal Montoro, cuando era Ministro de Hacienda. Pues bien, todo esto viene a colación de cómo quienes están en la vida pública y política reciben mientras que viven en ella, toda clase de parabienes  de pelotilleros que para congraciarse con el jefe  y dueño del partido que hace las listas electorales, le chivatean a diario los pormenores de quienes no caen bien políticamente hablando   y de quienes  quieren erradicar  de toda contienda para que no hagan  sombras  a los panolis que mandan. Es curioso ver cómo mientras estás en política todos te defienden, te alaban y te regalan el oído por lo bien que lo estás haciendo y todo no es más que un vulgar peloteo  para mantenerse  en el cargo los mediocres  y los que no son capaces de valerse por sí solos, pero claro, el sueldo que se percibe, el puesto que se tiene y las prebendas que disfrutan no pueden ser apartadas más que por el fuego amigo y todo porque es la única manera de cargarse al aparente amigo con malas artes calumniándolo y destrozando su reputación para apartarlo de la política.

         Hoy los partidos están sustentados por gente procedente del paro y no lo digo yo, lo ha dicho reiteradamente Herrero de Miñón, cuya talla política es indiscutible. Pero es así desgraciadamente. Todos los partidos políticos tienen  lo que se merecen, es decir, un cortijero y dueño  de las listas que pone a sus amigos y pelotilleros en los primeros puestos de salida y luego detrás  a aquellos que ensombrecen  su figura y así de camino si no salen elegidos, no es culpa de quien hizo estas listas, por eso, ningún partido político  quiere listas abiertas, porque saben que los más valiosos, los más trabajadores y los que están en la vida pública por vocación, serán los elegidos, pero claro se juegan sus propios puestos, porque  quienes luego manden y gobiernen lo primero que pueden hacer es borrarlos del mapa.

         Pero siguiendo con este fuego amigo, donde hoy la política está desprestigiada y donde de la noche a la mañana, si te investigan en un juzgado, lo primero que hacen es decir  que no te conocían, cuando estás fuera o tu mandato ha terminado y no quieres volver a esa vida pública porque te asquea, entonces aquellos amigos  que se mataban por tu liderazgo y que los tienes a todos  en la agenda del móvil, cuando los llames  para saludarlos simplemente, ni te cogen el teléfono y si pueden por la calle miran para otro lado para no saludarte, porque como ya no estás en el mismo “cocido” en el que contigo comían  te borran de todo lugar, te critican por lo que hiciste y lo que es peor, te echan la culpa de todo lo malo y fracasado que tuvieron cuando tú eras político. Siempre diré que desde la transición y siendo Presidente del Gobierno Adolfo Suarez, han existido muchos profesionales en la política, es decir, quienes tienen su profesión y viven de ella y coyunturalmente  han estado en la política por el tiempo que les ha parecido, pero luego han vuelto a su trabajo  y allí es donde se han dado cuenta  de la mala fe que algunos vividores de lo público han tenido, pero claro,  hoy está la figura del profesional de la política, el que vive de ella, el que  se arrastra para mantenerse  y el que quiere estar siempre con un buen sueldo sin trabajar y  hacen todos los días encajes de bolillos para mantenerse y no cesar   hasta bien pasada su jubilación porque  una base máxima en una jubilación no pasas de 3.267,60.-  euros, que descontando IRPF se queda en 2.600 euros y, claro, lo bonito y políticamente correcto es  suspender su jubilación, ganar  algunas veces el triple de esa pensión máxima y mantenerse viviendo de la olla gorda.

         En definitiva, el fuego amigo es tan traicionero que cuando  los que dijeron ser los tuyos,  te disparan, tienes que recordar aquello de “al suelo que vienen los míos” y entonces te das cuenta de quiénes son tus verdaderos amigos y personas que te valoraron. Es más, los adversarios políticos  y que tú llamabas enemigos  son los que precisamente te reconocen, te estimulan y confían en ti  y entonces te das cuenta que mientras que estuviste en la vida pública, no eras persona, eras  un peón del ajedrez que te movían  cuando querían y te “mataban” cuando les parecía, para que ellos llenaran  sus listas de políticos y de asesores, incluyendo cónyuges, hermanos  e  hijos en las puertas giratorias de los chiringuitos que se crean para vivir unos pocos de los impuestos de los españoles.

         Esa es la política de hoy, ese es el panorama que tenemos y ojalá la misma sociedad que ve un fracaso  y no cree en los políticos, empiece por cambiar el sistema, creando listas abiertas y muchas cosas más y   entonces todo esto tendrá otro color.