El pasado viernes, 6 de Junio, se reunieron en Cádiz la Unión Progresista de Fiscales, Asociación de representantes del Ministerio público que libremente expusieron en su Congreso anual todas aquellas inquietudes y sugerencias que piensan plantearle al Ministro de Justicia, al cual calificaron como el que “perpetúa errores conceptuales” y rechazaron varias reformas de dicho Ministerio por considerarlas improvisadas y con falta de voluntad. No voy a entrar ahora en las críticas que democráticamente hacen estos fiscales progresistas, sólo quiero dejar constancia de que por mi condición de Primer Teniente de Alcalde los recibí en el Salón de Plenos, todos bajo la presidencia de tu titular, Álvaro García Ortiz; acto al que no asistió la Fiscal Jefe de Cádiz, Ángeles Ayuso por razones que desconozco y que por la mañana sí estuvo presente en su Congreso como Presidenta de Honor y miembro de la asociación y donde invitaron a la Alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, que sí estuvo con ellos y les dedicó unas palabras.
Tengo que hacer hincapié en que a la visita al Ayuntamiento asistió el ex Ministro socialista de Justicia, Mariano Bermejo, al cual le recordé que fue quien me otorgó la primera Cruz Distinguida de Primera Clase de la Orden de San Raimundo de Peñafort, ya que la segunda, es decir, la Cruz de Honor, me la concedió el Ministro Alberto Ruiz Gallardón, cosa que agradeció y que me dijo “algo bueno habré hecho”, pues “todo lo mío no iba a ser malo”. Tengo que recordar que Bermejo fue un Ministro discutido, pero que a nivel profesional supo establecer pautas de conductas que no fueron malas para los operadores jurídicos y que, por tanto, como jurista supe valorar.
En las fotos puede comprobarse cómo tengo a un lado al Ministro aludido y al otro al Presidente de la Asociación, a los cuales les deseo lo mejor en sus conclusiones llevadas a cabo en Cádiz.