El blog de José Blas Fernández

Un laboralista del siglo XXI

FALLECIÓ D. LICINIO DE LA FUENTE DE LA FUENTE

         El pasado 26 de Febrero falleció, a los 91 años,  uno de los Ministros de Trabajo más activos y efectivos de los que en mi vida profesional he conocido, pues aunque algunos lo recordaran como un Ministro del Franquismo, precisamente, durante la Guerra Civil estuvo preseleccionado   como uno de los “niños de la guerra” que serían enviados a Rusia dado su buen expediente académico, pero  tuvo la oportunidad de  huir junto a su familia desde la zona republicana y llegó hasta la zona sublevada  para vivir en ella.

         Independientemente de los muchos cargos que tuvo, fue Ministro de Trabajo desde 1969 hasta 1974 y fue quien amplió en España la cobertura de la Seguridad Social y también fue quien llevó a cabo todas las Ordenanzas Laborales que en aquellos tiempos servían  de base y fueron posteriormente derogadas, pero una de las mejores herramientas para los convenios colectivos y el desarrollo de las categorías profesionales, así como las funciones de éstas. Fue, precisamente, durante  un año Vicepresidente  del Gobierno y en 1975 dimitió  por discrepancias con el entonces Presidente Carlos Arias Navarro, como consecuencia de la aprobación de una Ley de Huelga que mermaba los derechos de los trabajadores.

          Sólo quiero desde aquí, recordar que fue un Ministro de los que conocían bien su Ministerio y  pese a ser Abogado del Estado, siempre estuvo inmerso en el mundo de las relaciones jurídicos-laborales. Si bien, posteriormente, ingresó con Manuel Fraga en Alianza Popular.

          Como profesional del Derecho Laboral,  lo recuerdo y lo recordamos todos los profesionales que, como yo, llevamos más de 45 años en el ejercicio libre de la profesión, pues  fue un gran defensor de los trabajadores y recicló  tantos temas  del entorno de la Seguridad Social que, precisamente, hoy continúan en vigor muchos de ellos y los que se han reformado se basaron en su espíritu y fundamentación.

          Ojalá muchos ministros de la democracia  hubieran aportado tanto al mundo  laboral como lo hizo D. Licinio, el cual cuando estudiábamos en la Universidad fue un referente  de reformas  del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. (D.E.P)