Recordando la efemérides del 7 de enero, día de San Raimundo de Peñafort, quiero agradecer a mi Santo Patrón cuánto ha supuesto para quienes pertenecemos a la Orden las nuevas relaciones y los nuevos acontecimientos que han surgido desde que el 15 de Marzo de 1944, el entonces Ministro de Justicia, Eduardo Aunós Pérez, fundó la Orden y luego le han seguido decenas de Ministros que también han sabido continuar el rango y lo que significa para el mundo judicial y los profesionales del Derecho que seamos distinguidos con las diversas medallas o rangos que esta Orden establece.
Precisamente, yo ostento la Cruz Distinguida de Primera Clase que me fue concedida en el mandato del Ministro Mariano Fernández Bermejo, por Orden de 11 de Octubre de 2007 y la Cruz de Honor que lo hizo el Ministro Alberto Ruiz-Gallardón Jiménez, también por Orden de 23 de Junio de 2012, por lo que en esta efemérides quiero agradecer que como profesional del Derecho y con la apertura del año judicial, el cual está presidido por Su Majestad El Rey Felipe VI, tenga un recuerdo especial a los 70 años de la Orden de San Raimundo de Peñafort, reconocida y apreciada en todos los ámbitos de la Justicia y del Derecho y que viene acogiendo en su seno tanto a las élites de la Magistratura, el Foro y la Cátedra, así como al personal de la Administración de Justicia y también a aquellos otros ciudadanos que han prestado relevantes servicios al Estado en el ámbito judicial y jurídico, entre los que nos encontramos el colectivo de Graduados Sociales, siendo ya un gran número de sus miembros los que ostentan algunas de estas distinciones.
Felicidades a todos por el Día de San Raimundo de Peñafort.