El blog de José Blas Fernández

Un laboralista del siglo XXI

LA MUERTE DE MUÑOZ-ALONSO DEJA GRANDES SECUELAS A LOS BUENOS POLÍTICOS.

         Días pasados falleció Alejandro Muñoz-Alonso, un gran político que bajo su profesión de docente y profesional  del Derecho   ha dejado  una estela de valores que difícilmente se podrán igualar por quienes viven hoy en el mundo de la política. Alejandro ha sido Senador en la VII, VIII, IX y X Legislatura y con  él he coincidido  en la VII, VIII  y X, donde aprendí mucho de este veterano parlamentario que nos ha dejado a los 82 años y recuerdo cuántas conversaciones y charlas  hemos tenido en la Cámara Alta donde él me hablaba  de su experiencia como Catedrático de opinión pública en la Facultad de Ciencias de la Información y como Catedrático Emérito en la Universidad San Pablo-CEU.

         Recuerdo cómo su oratoria llegaba a todos y recuerdo el día que estando junto a mí le concedieron  la Medalla al Mérito Constitucional, más que merecida y que supo compartirla con sus buenos compañeros. Tanto mi compañero Senador, Joaquin Ramírez como yo pasamos muchas horas hablando de temas políticos y  actuales con este salamantino que siempre hacía mención  a su Doctorado en Derecho y Ciencias Políticas, es decir un gran hombre, un gran Catedrático y un gran Senador con el que tuve el honor de compartir muchas horas y leer decenas de artículos que escribía en el Diario ABC y en la revista Cambio 16.

         Se nos fue un gran político y un gran especialista en política exterior y defensa, hombre amable y de gran agrado y formación.  Todavía parece que estoy hablando mi última conversación con él cuando  tras defender en la Tribuna de Oradores, como ponente,  un proyecto de ley relacionado  con la Seguridad Social del Mar (Régimen Especial del Mar) me dijo: “José Blas,  qué me gusta oírte hablar de esos temas tan difíciles de entender  para mí y de los que tú eres un maestro y  más aun con tu acento andaluz que  siempre que te oigo luego te recuerdo y sé que has llegado a que te entiendan que es lo bonito de un político”.  Gracias Alejandro, pues no me merecía tus palabras de elogio.  

         Te has ido justo al terminar la X Legislatura y te quedó una espina en tu corazón que fue no repetir en las listas para la XI Legislatura y lo peor de todo,  que nunca nadie te dijo por qué no repetías; algo muy propio del Partido al que los dos pertenecemos, pero tu camino ha sido otro y has emprendido ese al que todos tenemos que llegar y que al menos te has ahorrado oír y ver lo que yo hoy veo y oigo.

Descansa en Paz Alejandro y pediré por ti.