El blog de José Blas Fernández

Un laboralista del siglo XXI

EL MERCADO LABORAL NO PUEDE ESPERAR, CON MIEDO, AL NUEVO INQUILINO DE LA MONCLOA

         Nuestro país ha mejorado notablemente la tasa de desempleo y lleva un camino ascendente que ha costado mucho con reformas  y sacrificios de todos,  que ahora el futuro gobierno que salga del Congreso tiene o que seguir  con las directrices marcadas o entrar en una nueva situación  para marcar nuevas líneas generales sobre el mercado laboral. Los cuatro  partidos políticos con opciones de participar en un nuevo gobierno  tienen también distintas perspectivas  para  el compromiso con los desempleados.      De hecho el PP se comprometió a crear 500 mil empleos anuales para que en el 2020 haya 20 millones de personas trabajando en España, uniéndolo a la modernización del servicio de empleo  con un tratamiento personalizado  para cada desempleado, así como  un compromiso con el empleo público y desarrollaran de camino, el Estatuto Básico del Empleado Público, con evaluaciones en su desempeño. Sin embargo el PSOE, derogará toda la reforma laboral  que el PP aprobó en 2012 y ha anunciado  un nuevo Estatuto de los Trabajadores para potenciar la negociación colectiva y  ha prometido duplicar las inversiones en políticas activas de empleo.    PODEMOS,  dice que derogará  las reformas laborales del PSOE y del PP, es decir, las habidas  en el 2010 y en el 2012 y llevará a cabo una reducción de la jornada laboral a 35 horas, así como  reforzará el papel de la negociación colectiva e incluso calcula que su Plan de Transición Energética (que incluye un  programa masivo de remodelación de edificios) va a permitir la creación de 400 mil puestos de trabajo y creara unos Consejos de Vigilancia al estilo Alemán para que los trabajadores participen en la gestión de las empresas de más de 100 miembros de la plantilla.  

 CIUDADANOS va a crear una Agencia independiente de Políticas de Empleo, para poder controlar  en el mercado  la figura del contrato único  y eliminará los restantes con cheques de  formación para los parados de larga duración  y la creación de rentas de rehabilitación  para mayores de 45 años que quieran reciclarse para mantener su empleo, sin olvidar a los de Unidad Popular que  derogara todas las reformas laborales, establecerá jornadas de 35 horas, prohibirá las Agencias de Colocación privada con ánimo de lucro,  como las ETT’s y recuperara la clausula de ultraactividad de los convenios colectivos prohibiendo los despidos colectivos  en empresas con beneficios.

          Dicho así, todos han propuesto  alcanzar la luna con  una serie de  medidas basadas  principalmente en hacer desaparecer  la reforma laboral del Partido Popular y  acudir a la feliz idea de hacernos creer que daban “duros a pesetas”, cuando  en el mercado laboral y ante una crisis tan profunda, este pasa por llevar a cabo medidas contra la temporalidad, el paro juvenil  y el desempleo de larga duración con bonificaciones en las cotizaciones,  programas  para mayores de 55 años  y  hacer una reforma importante  en los Convenios Colectivos, pues en muchos casos y muchos de ellos son discriminatorios, tanto por razón de los salarios, como por la ubicación geográfica en que estos se encuentran. 

          Dicho esto y a grandes rasgos parece como si todos tuviesen la “barita mágica” para la creación de empleo  y  echar la culpa  a quien anteriormente ha gobernado, pero a ninguno se le ocurre  publicitar  que una reforma laboral  no puede ser  llevada a cabo sin el claro consentimiento de quien crea el empleo y en nuestro país, quien verdaderamente crea ese empleo es el empleador y como consecuencia de ello las pymes y micropymes, que son quienes mantienen plantillas con verdaderos sacrificios,  porque el trabajador es parte intregrante de la empresa,   no es un objeto, es ese factor humano que día a día  también lleva luces y sombras del mercado en el que se encuentra y vive con el empleador   los momentos difíciles, fáciles y sufre  la batida de impuestos  que a los dos  les pide cada trimestre ese socio que se llama “Hacienda”.

          Los partidos políticos pueden prometer  lo que les parezca ante unas elecciones, pero cuando se gobierna tienen que sentarse con quienes tienen las herramientas del mercado laboral que no son  ni más ni menos que  el empleador, el trabajador y los profesionales que a diario viven con angustia el asesoramiento y la conducción real  de la contratación, pues sin un buen profesional que asesore sobre esa materia y se sepa acoger  a los mejores métodos de contratación, la empresa puede ser también un fracaso.    Por ello, quien conoce el mercado laboral  no son,  precisamente los políticos, son  quienes llevan las políticas de empleo, lo que siempre ha existido, pero no  arrogarse conocimientos  de materias de la que no tienen ni idea; eso sí, deben poner a disposición de éstos reservas económicas  para potenciar el empleo y garantizar el desempleo, pero también deben esos políticos abortar el fraude  y no colaborar  para que se abuse de ello, pues muchas de las medidas  ya endémicas que tiene este país e impuestas por los políticos  es cómo tanto subsidio y tanta economía sumergida están haciendo  que junto a la longevidad  las pensiones tengan  un final preocupante y ojo,   de los autónomos pocas reformas se atisban, cuando los autónomos son los que  en un nuevo mercado de trabajo se llevan la palma del empleo, sin olvidar lo mal tratados que están  y cómo les pagan las administraciones  como tales proveedores, pues la presión de una plantilla voluminosa no es lo mismo  que un simple trabajador autónomo  que para poder llevar a cabo su trabajo o profesión no tiene  ni para llegar a final de mes. Por tanto,  mientras que en las Cortes Generales se debaten los pactos y se debate quién se casa con quién,  el mercado laboral está ralentizado, pues están aumentando los despidos y, por supuesto, la creación de empleo no aumenta por esa inseguridad  de que unos dan más y otros quitan, lo que conlleva una gran apatía y síndrome de espera para ver qué ocurre en este país, por lo que  hay que concienciarse de que proyectos políticos pueden existir muchos, tantos como la ideología de cada partido, pero el empleo juvenil, la creación de empleo para la mujer, las pensiones y las prestaciones en general solo existen cuando hay  fluidez y garantía en el mercado laboral. Lo que ocurre en estos momentos puede suponer un parón que veremos a ver si a corto plazo el capital se ausenta, las inversiones desaparecen  y el paro aumenta y entonces nos lamentaremos  de a quienes les hemos dado nuestro voto para que, en definitiva, nos hagan estar peor de lo que estábamos y entonces ya nada tendrá arreglo.