El blog de José Blas Fernández

Un laboralista del siglo XXI

EN ESTE MES DE DICIEMBRE LOS TRABAJADORES CORREN PARA JUBILARSE.

         La  reiterada  reforma de las pensiones está provocando una desbandada en muchas empresas de trabajadores que quieren  jubilarse antes de final de año y todo para  poder coger la subida del 8,5% que el  Gobierno ha anunciado  en base al IPC para las pensiones. Es decir,  una ola de jubilaciones anticipadas sobrevuela a la deficitaria Seguridad Social, ya que  trae más cuenta jubilarse en este mes de Diciembre aun cuando  tengan un menor resultado en la base reguladora, pero lógicamente será mayor  el resultado económico cuando se le aplique el 8,5%.

         Esta situación tan anormal,  no crea fidelidad en los trabajadores, pues ante el miedo de una reforma austera  de las pensiones, optan por salir corriendo y coger lo que buenamente les quede, en base a ese refrán de “más vale pájaro en mano que cien volando”, lo que pone de manifiesto la pésima gestión que están teniendo desde el Gobierno con las pensiones de los contribuyentes, pues en lugar de proteger que la vida laboral se extinga más allá de la que  se señala, se tiene  como  resultado  el  que 4 de cada 10 personas se jubilan antes de tiempo.

         Los que somos profesionales de esta materia estamos comprobando  cómo el porcentaje de jubilaciones anticipadas es similar al de hace diez años (38,1%), pero se ha reducido respecto al 44,4% sobre el total que llegó a representar en 2016, por lo que los actuales cotizantes saben que sus cotizaciones están ahí para tenerlas en cuenta algún día, pero tienen el temor fundamentado de que no saben cuánto cobrarán llegada su jubilación. El Ministro Escrivá  ha manifestado que se quiere acabar  con la posibilidad de que vía convenio colectivo se pueda obligar a  alguien a jubilarse   forzosamente al alcanzar la edad reglamentaria y,  por otra parte, también ha manifestado que exista posibilidad de que quienes se quieran jubilar más tarde y tengan las carreras laborales más largas sean incentivados. Es decir, que cada día sabemos menos de cómo queda todo este entramado y, sin embargo, en contra del criterio de  muchísimos  profesionales de la Seguridad Social.  están aumentando las pensiones  sin un criterio razonado al igual que  se hizo con el Salario Mínimo Interprofesional.

         Todo ello debe planificarse y hacerse con sentido común, pues ver  cómo un trabajador  decide jubilarse  con menos de 65 años para que su pensión se mantenga una vez se revise el 8,5% del IPC, estamos viendo  cómo se pierden  millones en cotizaciones, pues  si ya hay personas que están pidiendo desde hace meses su jubilación anticipada para luego, a la hora de la revisión, salgan más beneficiados,  es totalmente legítimo, pero una Seguridad Social deficitaria y llena de boquetes como es la nuestra no puede perder tantos miles de meses de cotizaciones,  porque ello no es de recibo  y crea tal inseguridad jurídica que  el correr para prejubilarme por miedo a lo que pueda suceder deja en desamaparo a muchas empresas y más a quienes tienen que jubilarse ahora con un mínimo de 66 años y dos meses, cantidad que representa en diferencia entre el mayor de 66 y el menor de 65,   un 19,44% del total.

         Que  de cada  diez personas, cuatro se jubilen antes de tiempo, es  muy preocupante, es no tener la lección aprendida del déficit de la Seguridad Social, pues su deuda roza ya los 100.000 millones de euros, tras  haberse disparado en este Gobierno un 170% dicha deuda, algo que se considera de una gran irresponsabilidad y que al final este disparo  y aumento en este último año de cerca de 14.000 millones de euros en las pensiones,  nos traerá gravísimas consecuencias y más aún cuando cada vez es mayor el envejecimiento de la población, que obliga a hacer frente a una factura mensual más elevada, donde en el último año se ha engordado en 13.829 millones de euros.

         Cuando se avisaba que aplicar el IPC a las pensiones era preocupante, ahora es cuando ya lo estamos viendo y palpamos, porque  estas jubilaciones que caen en cascada en este mes de Diciembre, es un desajuste tal que  ya de por sí está mostrando la inseguridad  y el miedo a que el sistema público de pensiones dé un batacazo cualquier día.

         Así que el Ministro Escrivá, que ya conocía de esto, porque trabajó  con el anterior Gobierno en esta materia,  tiene que buscar cómo tapar este socavón porque de seguir así el pánico esta encima, ya que si bien de cara a la galería muchos pensionistas verán con agrado esta subida, en el subconsciente de todos  está también que el aumento del IRPF y del impuestos  por el percibo de estas prestaciones luego vendrá Hacienda y pasará la mano (salvo para las incapacidades permanentes absolutas y gran invalidez), así que no cantemos victoria del 8,5% porque hagamos números  en las tablas del IRPF y habrá muchos que posiblemente cobren menos que el año anterior. Por ello,  invito al Gobierno a que potencie  la jubilación activa que se puso en marcha en el 2013 y fue modificada en el 2017, permitiendo a los autónomos percibir el 50% de su pensión  de manera general y el 100% si acredita tener trabajadores contratados, pues ello, no solamente mantiene las plantillas de trabajadores por cuenta ajena, sino que en muchos casos simultanear  pensión con trabajo por cuenta propia es un aliciente más para sacar al país de esta brecha, pero jugar con demagogia y sacar a la gente de las empresas antes de final de año para que lo paguemos con nuestros impuestos, no es de recibo cuando  un trabajador  por convenio no le han subido en muchos casos ni el 2%. Es decir, al final mucha gente está mejor jubilada que trabajando y ello con miras al empleo juvenil y con  tantas mujeres en desempleo, es un fuego que ha empezado a arder y  no tendremos bomberos para apagarlo.