TVE, hora de máxima audiencia, entrevista personal al presidente del Gobierno, y éste afirma: “la subida del IVA no va ha afectar a las empresas, tampoco afectará al trabajo al no tocar el IRPF, ni perjudicará a las exportaciones.” Si a esta misma conclusión llegara un alumno que se presente a Selectividad; suspendería. Estupefactos, los españoles comprobamos cómo tenemos un presidente que, hoy por hoy, no aprobaría ni el bachiller.
Ya no nos sorprende que en la Unión Europea no le convoquen a las reuniones en las que se toman decisiones importantes, porque todo el mundo sabe lo que Zapatero da de sí.
¿Cómo puede una persona medianamente cabal pensar que las empresas no van repercutir el IVA? ¿En qué mundo vive? Es evidente que no conoce lo que es una empresa, y que todo gira en torno a la administración y vive a costa de los presupuestos públicos. Situación que pone al descubierto otras realidades, tales como que bajo esa imagen de no romper un plato, no hay quien se atreva a decirle la verdad. Que una vez descabalgado el Sr. Solbes, quién jamás hubiera caído en semejantes despropósitos, el nuevo equipo de asesores económicos, o teme decirle la verdad, o vive en la misma ficción.
Con este razonamiento, debe pensar que las empresas disfrutan de tan amplios márgenes comerciales, que le permiten asumir la reducción de estos, asumiendo la subida de impuestos, sin repercutirlo en los precios. Siempre ha habido y habrá, personas que se han alejado de la realidad, o que viven en la suya, lo cual es perfectamente legítimo. Pero si esto le ocurre a un presidente de Gobierno, al que su equipo o no sabe, o no se atreve contestar, resulta ser un drama para el país.
No soy quién para dar lecciones de economía, pero si sé muy bien que al Ayuntamiento de Cádiz, que como todos los ayuntamientos es consumidor final, por lo que no puede deducirse el IVA soportado, le costará esta subida más de tres millones de euros, con su repercusión en la ciudad.
También sé como cualquier ciudadano con los pies en el suelo, que no es cierto lo que dice el Gobierno, que no subirán los precios. Todo lo contrario, se producirá una pérdida de poder adquisitivo de todos los salarios y de todas las pensiones, se reducirá el consumo interior, pues comprar resultará más caro, las empresas españolas perderán competitividad al resultar a su vez más caras su facturas incrementadas por el IVA, vendrá menos turismo y el que venga consumirá menos, y todo ello no puede conducir más que al aumento aún más, del paro. No es ser catastrofista, esta la realidad, que como ocurrió con la crisis, se quiere ignorar.
Se pretende desde el Gobierno justificar la subida por el enorme déficit público a que ellos mismos nos han conducido, y porque, según palabras del Presidente, con este dinero se podrá pagar el desempleo a 500.000 parados. ¿Qué nos está diciendo, que ya no hay dinero ni para pagar el paro? ¿Y con qué se pagarán los parados, que a su vez genere la subida del IVA?
El presidente sí parece haberse enterado de que lo público se sostiene con los impuestos que paga la actividad privada, pero no parece llegar a entender, que si cuando estamos padeciendo una crisis sin precedentes, subimos la presión fiscal, serán muchas más las empresas que tendrán que cerrar. Que la gallina de los huevos de oro no es lo público aunque a ellos evidentemente les parece, por lo bien que se vive en ello, sino la actividad privada, que sostiene los servicios públicos, y que si no hay empresas con beneficios, y trabajadores empleados, no hay quien pague los impuestos, y no hay estado, ni justicia social que se mantenga, y se producirá un retroceso en todos los sentidos, como siempre ha ocurrido, cuando a un pueblo, padeciendo la mayor crisis económica en 80 años, con sus jóvenes parados y sin expectativas, el gobierno tira hacia delante, con gran miopía política, imponiendo una subida de la presión fiscal.
Usted nos habla de desempleo y su financiación cuando de lo que queremos hablar es de empleo, y éste no aumenta con la minoración del consumo que provocará la subida del IVA.
No podemos estar de acuerdo, en su limitado Plan de Austeridad, en el que sólo se exponen objetivos, pero no cómo se van a lograr, en el que la única medida concreta es precisamente ésta, la subida de impuestos. No podemos llevarmos desde junio del año pasado sin hacer una operación de reestructuración del sistema financiero, porque el crédito no llega, y mientras no haya crédito no habrá recuperación. No podemos estar de acuerdo, en negar la reforma laboral. No podemos estar de acuerdo con que los costes energéticos en las empresas por electricidad hayan subido un 35%, ¡Esto si que crea paro!
Todo lo anterior, se puede resumir en que: “La vía para reducir el déficit es reducir el gasto”. No hay otra, además de acometer las reformas estructurales necesarias, y nunca subir los impuestos en plena crisis económica, esta medida de subir el IVA, lejos de lograr los objetivos que “dice” el Gobierno, producirá más paro, al disminuir la actividad, más pobreza, al perderse nivel adquisitivo, y menos recaudación, por el efecto de todo lo anterior, y al aumento de la economía sumergida, lo dicho: un desastre.