En la Sala de Vistas de la Audiencia Provincial de Cádiz y bajo la Presidencia del Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Ceuta y Melilla, Lorenzo del Río Fernández, tuve el honor de acudir, el pasado día 28 de junio, al acto de imposición de la Cruz de Honor de la Orden de San Raimundo de Peñafort a la hasta ahora Juez Decana de los Juzgados de Cádiz y Magistrada del Juzgado de lo Mercantil nº 1 de Cádiz, Nuria Auxiliadora Orellana Cano, la cual estuvo apadrinada por Juan Carlos Campo Moreno, Ex-Secretario de Estado de Justicia y Magistrado de la Sección 1ª de la Audiencia Provincial de Cádiz y por José Manuel López García de Serrana, Magistrado dela Sala IV del Tribunal Supremo de Madrid. Nuria estuvo acompañada en este emotivo acto por amigos y compañeros de la profesión, así como por destacadas autoridades y personalidades del mundo de la Judicatura y de los Colegios Profesionales, encontrándose entre éstos el Colegio de Graduados Sociales de Cádiz, al que con gran honor, representé como Presidente, junto con miembros de su Junta de Gobierno.
Nuria Orellana Cano, con unas emotivas palabras agradeció a todos el apoyo y las muestras de cariño recibidas, muestras que le hacían disfrutar de este reconocimiento y la reconfortaban de las largas horas de trabajo desarrollado a lo largo de su vida laboral. Tuvo palabras emotivas y de agradecimiento para mi persona y para el colectivo que represento por la colaboración que siempre se le presta y por haber sido nombrada Colegiada Emérita de dicha Corporación, lo cual le llenaba de satisfacción y espera seguir colaborando estrechamente con el Colegio.
Posteriormente a este acto solemne, se celebró en el Baluarte de Los Mártires de Cádiz, un almuerzo-despedida, donde al finalizar el mismo, poniendo broche de oro a este acto, le fueron entregados diversos detalles por las autoridades allí presentes, entregándosele por parte del Colegio de Graduados Sociales una estatuilla de la “Diosa de la Justicia” y una “figura togada” como recuerdo de este emotivo momento.
Desde la admiración que le tengo a Nuria como gran profesional que es y desde el cariño como persona, considero que es más que justificada la distinción que se le ha otorgado, siendo ello también la manera de expresar el agradecimiento por sus valiosas aportaciones al mundo de la Judicatura.
Ahora, Nuria comienza una nueva andadura como Magistrada en la Audiencia Provincial de Málaga y desde aquí quiero dejar constancia, por escrito, pues ya se lo he dicho en persona, del deseo de que esta etapa esté llena de aciertos profesionales, de lo cual no tengo dudas.
Suerte Nuria y un gran abrazo.