El Gobierno francés en manos de los socialistas y por boca de su Primer Ministro, Manuel Valls, ha manifestado en rueda de prensa y ha afirmado que los franceses “no pueden vivir con encima de sus posibilidades” y ni corto ni perezoso anuncia la congelación durante tres años del sueldo de los funcionarios, de las pensiones y de las prestaciones sociales; algo que aquí en España hicieron los socialistas, pero que convocaron elecciones anticipadas y a finales del 2011 se marcharon por la gatera dejando 932.000 millones de euros de déficit y el país en bancarrota.
El Primer Ministro francés anuncia este drástico plan de ajuste y mantiene que hay que reducir el gasto en 50.000 millones de euros durante los próximos tres años y le llama a ello “financiar un pacto de responsabilidad”, para reducir las cotizaciones sociales que pagan las empresas y mejorar así la competitividad. Es decir, que va a bajar también los salarios y modificará sustancialmente no sólo el salario mínimo, sino todo el aspecto global de las relaciones laborales. Es más, recordó que en Francia el gasto público representa el 57% del PIB y que la deuda, que era el 50% del PIB en el 2002, había subido en estos momentos un 90% y, por tanto, había que hacer un modelo para la disminución del gasto social. Por tanto, disminuirán los funcionarios y recortarán la sanidad pública en 10.000 millones de euros y habrá un gran control en los medicamentos. En definitiva, el nuevo Primer Ministro está dispuesto a un plan de ajuste para recortar masivamente todo aquello que esté por encima de las posibilidades de los franceses.
Con esta llamada de atención que realiza el Gobierno Socialista francés habría que preguntarse si cuando el Gobierno de Mariano Rajoy llegó en el 2012 a la Moncloa y comenzó a poner orden en las cuentas estatales no demostró y se dio cuenta de la cantidad de millones que el Gobierno de Zapatero había tirado o ¿es que lo hizo por gusto?, pues ahora el Gobierno democrático francés, ejemplo de tantas cosas para los socialistas españoles, comunistas, nacionalistas y anti-sistemas, resulta que va a realizar y poner orden en su maltrecha economía y en su deficiente financiación económica, por lo que habría que preguntarle si pasadas las recientes elecciones donde curiosamente una isleña de San Fernando se ha hecho con la alcaldía de París y de ideología socialista, tendrá que amarrarse los machos y a lo mejor hasta el Sena lo va a tener que empeñar. Espero una reacción seria y formal de Rubalcaba, pues esto se anuncia a las puertas de unas elecciones europeas, donde tanto tienen que decir los socialistas españoles y supongo que como es costumbre miraran para otro lado y se olvidarán que en España hicimos los deberes en su momento y hoy ya se están viendo resultados, pero en Francia habría que preguntarle a su Presidente socialista si esto no habría que haberlo hecho antes: “a buenas horas mangas verdes”.
Ahora esperemos que los anti-sistemas, empleados públicos, sindicatos y todos aquellos que se lanzaron en España tipo 15M, hagan lo mismo en Francia o a lo mejor, como allí son socialistas, pues lo verán adecuado y coherente todo aquello que suponga reducir el gasto público, pero mientras, como vecinos de Francia, me pregunto aquello de “vivir para ver”.