Cuando aún no ha terminado el año 2014, tengo el triste recuerdo de muchos amigos y amigas que nos han dejado para siempre, pero quiero tener en mi blog un recuerdo especial para dos de ellos, de los que quiero hacer una breve semblanza:
FRANCISCO VILLANUEVA JIMÉNEZ (Paco Villanueva).
Gaditano de 67 años que me acompañó durante los años 70 en mi etapa de empleado y dedicado a la labor del personal en la empresa Dragados y Construcciones, S.A. Él ya estaba antes de yo llegar y posteriormente a mi salida, pero tuvimos una obra en común que fue el Hospital de San Rafael, donde los dos trabajamos a solas y tuvimos vivencias para recordar, pues ha sido un hombre jovial, alegre, folclórico y tuvo un papel importante en el grupo de empresas de Dragados, del que yo también fui presidente, pero sus vivencias y su cariño por las cosas de Cádiz fueron inestimables.
Recuerdo su etapa en la obra de hormigones Alba en Jerez, en especial, aquellos paseos que se daba hasta la autopista y los medios en los que nos comunicábamos, pues se encontraba allí totalmente aislado y sin comunicaciones. Recuerdo su etapa con el difunto Cañedo, donde Paco le prestó un gran servicio y lo alentó en todo su trabajo.
Se nos ha ido pronto y casi sin molestar. Desde aquí mis recuerdos para Chari, su mujer y Vanesa, su hija. Fueron dos mujeres en su vida que le ayudaron mucho y espero que la mejor herencia que ha dejado Paco sean sus valores y su saber estar, pues siempre quiso estuvo a la altura de las circunstancias.
(D.E.P.)
ALFONSO CARLOS GARCIA GONZÁLEZ-BETES:
Alfonso, a sus 56 años, ha dejado tres hijos y una encantadora esposa que siempre tenía sonrisa para los amigos de él. Lo conocí cuando empezó su carrera política en 1987, donde yo ya llevaba 4 años y, precisamente, desempeñó cargos que yo hoy ocupo, como fue ser Delegado de Hacienda y Presidente de SMAES, hoy yo presido una parte de ellos, como es Eléctrica de Cádiz.
Fue un compañero genial y supo siempre tratar a su adversario político como persona y nunca por las siglas del partido al que pertenecía. Luego, en 1995, cuando yo ya formé parte del equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Cádiz, él se marchó a ejercer su profesión de abogado, lo cual lo hizo brillantemente, estando también en la Comisión de Control de UNICAJA, en cuyo cargo realizó una excelente labor y ganó muchos amigos, pues siempre fue honesto y leal.
Sólo quiero expresar mi cariño y recuerdo a un amigo que siempre me estimó y me valoró, pero la vida no tiene una fecha de caducidad clara, sino cuando te llaman tienes que estar ligero de equipaje para saber dejar todo.
Su desconsolada madre, a la cual le tengo un gran aprecio y a sus hermanos Fernando y Emilio, desde aquí les envío un gran abrazo y que sepan que han tenido un hijo y un hermano que estuvo en esta vida con un listón muy alto de profesionalidad, amistad y caballerosidad.
(D.E.P.)