Ayer, 20 de Abril, falleció tras una lucha permanente entre su corazón y la vida el que fue Senador por Granada, junto a mí en la Cámara Alta, Juan de Dios Martínez Soriano a quien todos le llamábamos Juande.
Tuvimos unas legislaturas llenas de cariño porque Juande siempre fue un caballero y amigo de sus amigos y, precisamente, él que tenía la profesión de farmacéutico conocía los entresijos de la salud y eso le hizo inclusive ser Presidente Provincial en Granada de la Asociación de Lucha contra el Cáncer, por la que tanto trabajó y por la que tanto luchó.
Nos veíamos con alguna frecuencia en Madrid cuando él dejó de ser Senador y aquellos amigos de siempre lo tendremos en nuestro corazón como persona afable y lleno de valores, por eso te echaremos de menos en el restaurante El Asturiano donde tantas veces compartimos mesa y dialogábamos de tantos asuntos que en la vida política iban surgiendo, así que en estas palabras de recuerdo creo que compartirán conmigo también los otros Senadores, como yo, que entrañablemente te vamos a recordar para siempre y me refiero a tus amigos Joaquín Ramírez, Jaime Reinares, Ángel Blanco, Pedro Pérez, Eugenio Castillo y otros que se nos agregaban de forma esporádica.
Tu biografía está ahí y dificílmente ya la historia podrá cambiarla, pues los buenos parlamentarios quedan en los diarios de sesiones por lo que han hecho y dicho y por su trabajo realizado y yo sólo puedo decir que siempre lo hiciste bien Juande.
Descanse en Paz.