El blog de José Blas Fernández

Un laboralista del siglo XXI

LA CUESTA DE ENERO NOS DEJA EN SUSPENSIÓN DE  PAGOS.

         Todos conocemos lo que significa “la cuesta de enero”, es decir, un ajuste de cuentas y en especial de gastos,   pues haciendo balance de las pasadas fiestas navideñas  se nos han disparado los avisos en nuestra economía y tenemos que parar,  por no decir congelar,  todo lo que se nos avecina a partir del pasado  día 7 del cte. mes de enero.

         Efectivamente, el conjunto de subidas de precios, tarifas y tasas nos abordan ya  en el presente mes, lo que conlleva una inflación que nos hace reducir el dinero disponible para el día a día, por lo que la cuesta de enero llega a los hogares de España con una tarjeta de visita de la subida  de impuestos, tasas, electricidad, gas,  agua, alimentos, alquileres, servicios sanitarios, seguros, transportes,  combustibles  y un largo etcétera que enumerarlos nos llevaría un día entero y más si nuestros gastos tenidos el pasado año ya terminado nos han hecho hasta bloquear  sin saldo las tarjetas bancarias y la de las grandes superficies, pues hasta los cajeros automáticos no te  dan nada con esta situación de pedigüeño.

         Históricamente, con el arranque de este mes de enero hay que tomar medidas  para que tu presupuesto sea  tranquilo, pues para que puedas tener  un arranque medio compasivo  hay que tener una buena administración, por lo que la llegada de esta cuesta supone tomar  no sólo medidas económicas, sino saludables, pues se  hará nuevo plan de vida con el comienzo de ir al gimnasio, comer   más fruta y desechar los kilos de más que se han puesto, pero claro  ya o nos han regalado el equipo deportivo  para la gimnasia o de lo contrario comprarlo en este mes nos supondrá mayor déficit, pero  con todo ello, la cuesta nos asfixia y difícilmente llegaremos a febrero con tanto déficit económico.

         Si esta es la economía que se nos presenta  en el hogar familiar, no digamos la difícil cuesta que se nos hace  a nivel político  y gubernamental, pues ya  desde  la detención-secuestro de Maduro hecho de aquella manera, no paramos cada minuto en conocer la necesidad de aumentar un 5% el gasto militar y  todo aquello que Europa nos dejará de enviar,  porque también la Unión Europea ajusta su economía y España que, precisamente está sin presupuestos desde hace tres años,  no tiene un horizonte claro de que el déficit estructural que sostenemos nos pueda sacar  del pozo en el que nos encontramos y con la deuda exterior que mantenemos y no digamos de la amenaza de EEUU de salirse de la OTAN, lo que nos dejará económicamente débiles para poder enfrentarnos  hasta contra un batallón infantil.

         En este país no se legisla, no existen debates más que de insultos y de improperios, pero ni se arregla la Seguridad Social,  ni  el desempleo y seguimos sin conocer los miles de trabajadores denominados fijos discontinuos que habiendo terminado  las vacaciones de navidad vuelven a estar en el paro. Si miramos el horizonte laboral bajan los contratos sustancialmente  y los que se mantienen en su mayoría son contratos a tiempo parcial, lo cual también conlleva una bajada del poder adquisitivo de los trabajadores y una pérdida de emprendedores y autónomos que no tiene parangón, pues no hay ilusiones en el mercado laboral sólo sanciones y cortapisas, pues cada vez que la Ministra de Trabajo impone algo y habla es para perjudicar sustancialmente a las pymes y micropymes, pues pensar que los empresarios son explotadores y que hay que darles “más palos que a una estera” es sólo por el desconocimiento de esta señora que esperemos que pronto salga del Gobierno y ojalá su vida le cambie para trabajar y hacer algo positivo, pues en toda su vida laboral no le ha dado nunca un palo al agua  y para  mayor abundamiento, en estos momentos están transfiriendo millones de euros a la Generalitat de Cataluña como si el interlocutor de ERC, Sr. Oriol Junquera, que fue condenado y luego indultado, fuera el representante de todos los españoles, rompiendo la igualdad  y maltratando a  otros territorios de España. Veremos qué ocurre  con  esas transferencias a las CCAA.

         En definitiva, la cuesta de enero, como se llama históricamente, afecta también a la salud, pues siempre ha sido una época llamada del ocaso de la vida y si con ello  no prospera las mismas necesidades que los ciudadanos tienen donde hasta las clases medias están desapareciendo, ya podemos decir que la cuesta de enero está congelada  y en suspensión de pagos y, por tanto, congelados nos quedamos  porque siendo un año electoral en muchas CCAA  y las perspectivas de un Gobierno que también está congelado porque no quiere anticipar las elecciones generales, pese a su fracaso absoluto, sólo veremos actuaciones judiciales  y sentencias llamativas, porque la corrupción sí que prosigue y por desgracia no está congelada.