El blog de José Blas Fernández

Un laboralista del siglo XXI

Necesidad de una redefinición

Estos días en los que el espíritu de la Navidad, afortunadamente nos invade, días en los que fraternizamos, hacemos balance y nuevos propósitos, días propicios para la reflexión e incluso la compresión, la cual adquiere un notable valor, dados los retos que a diario nos tenemos enfrentar, estamos ante una situación de alto riesgo económico.

Es cierto que la economía de nuestro país, no va bien, y que serán duras las medidas que en algunos casos habrán de tomarse, pero ante la grave enfermedad que padece nuestra economía, me temo que no van a valer paños calientes, lo contrario, sería engañar, y con eso ya hemos visto a dónde nos ha conducido el Gobierno. Y entre esas medidas vitales por tomar, está el modelo actual de la Administración española, el cual simplemente, no es sostenible.

No es sostenible el tamaño del Estado, sus innumerables organismos, entes y empresas, modelo que se repite por diecisiete en las Comunidades Autónomas, y tampoco la relación prestación/financiación de los municipios. Y sobre en esto último, mi dilatada experiencia en la gestión municipal, creo que me autoriza a tener algo que decir. Los ayuntamientos carecemos de una auténtica autonomía financiera, limitaciones fiscales, limitaciones a la capacidad de endeudamiento, limitaciones a la participación en los tributos de Estado, limitaciones y dependencia de las trasferencias, junto a la necesidad de tener que acometer funciones y actuaciones que necesitan nuestros ciudadanos, pero que no son atendidas por otras administraciones, ponen en duda la garantía de sostenibilidad del actual sistema de administración local.

Si esto es cierto, no lo es menos que las medidas reclamadas por los Ayuntamientos se retrasan una y otra vez, y si el tiempo siempre ha sido oro, en los actuales momentos de crisis económica, el efecto de este atraso adquiere tintes dramáticos. ¡Es necesario actuar!

Necesitamos reflexionar y estas fechas son propicias para que, contando con todos, pues todos somos necesarios, y la administración es de todos los ciudadanos sin distinción, seamos capaces de llegar hasta la necesaria redefinición de los servicios que las administraciones, en este caso la local, teniendo en cuenta la realidad, y siendo conscientes de lo que tenemos y vamos a tener, al menos a corto plazo, podamos hacer para evitar justamente lo que hay que evitar a toda costa, su paralización.

En este sentido, nuestro Ayuntamiento, y en concreto el área del que soy responsable y contando con todos, va a iniciar un proceso en este sentido, con el objeto de redefinir empezando por quién y cómo se prestan, usan y financian los servicios. Todo ello sin perder de vista las necesidades de la ciudad y las posibilidades de nuestro Ayuntamiento que conduzca a una redefinición y un redimensionamiento (insisto, contando con todos) que garantice la sostenibilidad de nuestros servicios públicos.

Reflexionando sobre qué, con quién, por cuanto y quién se beneficia de los servicios que prestamos, entiendo que esta será la mejor manera de ajustarnos a las limitaciones presupuestarias y seguir atendiendo a nuestros ciudadanos como se merecen, revisando permanentemente qué queremos y podemos hacer, qué nos impide poder llegar hasta dónde desearíamos, al tiempo que analizar las herramientas con las que, sin duda, contamos.

Esto no significa que no conozcamos lo que hacemos, sino que es justamente ese conocimiento adquirido durante tantos años al servicio de nuestra administración local, el que entiendo me capacita para invitar a todos a esta reflexión, que valientemente y con lealtad deberíamos todos hacer en todos los ámbitos y esforzarnos hasta el límite para hacer lo imposible para afrontar la realidad, que no es otra que intentar prestar los mimos servicios con menos recursos. Negar esta realidad, es como negar la crisis.

Felices Fiestas.