Una vez más, me hacen llegar la última revista de “La Garnacha” perteneciente al Colegio de Abogados por cuyos miembros siempre tengo y tendré una gran admiración, pues entre ellos se encuentra mi hijo José Blas, por cierto, mucho mejor que yo y como es lógico con un prestigio ganado poco a poco que muchos lo quisieran para sí. Pero, el Decano de este Colegio que me tiene suscrito en todas sus editoriales, una vez más en la última revista (por cierto mediocre) vuelve a lanzar sus ladridos contra la digna profesión de Graduado Social y todo ante el gran cabreo y dolor que le ha supuesto el que nuestra figura procesal de Graduado Social firme como los Abogados y confeccione los Recursos de Suplicación. Por ello, con palabras huecas y con frases torticeras nos llama “intrusos, zurupetos y desahogados”, y si no fuera porque creo que ni esas propias palabras él las conoce, denoto la obsesión y el dolor que le producimos los Graduados Sociales. Es más, somos más importantes en noticia para esa revista que el nombramiento del nuevo Presidente de la Audiencia Provincial de Cádiz. Es decir, que sueña con nosotros y de eso yo me congratulo porque ya no sabe qué hacer para intentar retirarme sillones en actos solemnes en la Audiencia Provincial, empujarme en las procesiones para que no vaya a su lado, intentar que no salga en calendarios benéficos, envidia por mi Cruz de San Raimundo de Peñafort, etc., lo cual demuestra la catadura de su persona.
Sr. Jareño, nos está haciendo a los Graduados Sociales una publicidad gratuita que no tiene precedentes. Lo siento por usted, pero también quiero recordarle el ridículo que muchas veces hace de su persona, pues aparecer con una maleta y toga en la mano a la llegada de la Audiencia en la “Operación Karlos” sin tener ningún cliente y todo para que las cámaras de televisión le tomasen su entrada es algo patético, pero claro, usted para hacer aún más el ridículo dijo que estaba allí para alentar a los abogados que defendían a las partes. No sé si sería para llevarle agua embotellada o bocadillos de chorizo… ridículo total.
Espero que en la próxima Garnacha me dedique otra página y media y de camino, léase entre otras la Ley Orgánica del Poder Judicial, la Ley de Procedimiento Laboral, la Ley Concursal y los futuros proyectos de Ley que vienen, pues creo sinceramente que no sabe que estamos en ellas y en algunos casos con los mismos derechos y obligaciones que tienen los Ilustres Abogados, pero sus declaraciones, tanto públicas como privadas, le desacreditan por día.
En otra ocasión, cuando vaya a la Audiencia con maleta y toga y no tenga juicio, entre mejor en bicicleta. Posiblemente así lo conozcan mejor.