El blog de José Blas Fernández

Un laboralista del siglo XXI

40 años al servicio de mi profesión

Precisamente, en este mes de Febrero de 2009 se cumplen 40 años de mi inicio en esta noble profesión de Graduado Social y a la que nunca sabré agradecer todo lo que soy y los innumerables momentos de alegría que ha dado a mi vida profesional. Era el 24 de Febrero de 1969, ya tenía terminados mis estudios de Graduado Social y en aquél plan de estudios teníamos que hacer una memoria fin de carrera, cosa que al no poderla terminar para prepararla y defenderla ante el Tribunal en el mes de Septiembre de 1968, aquél grupo de jóvenes que terminábamos nuestros estudios, tuvimos que ir a Granada a la Escuela Social, hoy Facultad de Ciencias del Trabajo, para presentar aquella Tesis o Memoria y ante el Tribunal defenderla. Parece que fue ayer cuando un grupo de compañeros iniciábamos nuestra andadura y terminábamos otra, ya que nos enfrentábamos a una realidad y a desenvolvernos en un mundo difícil, pues por aquella fecha las relaciones laborales no eran lo que hoy se conocen como tales. Pues sí, , recuerdo a mis compañeros como si fuera ayer, los que juntos pasábamos frío y a veces calor en la ciudad de Granada, la cual sigue estando en nuestro recuerdo permanentemente.

Sí, 40 años no son nada, pero es toda una vida profesional de quienes nos iniciábamos con algo más 21 ó 22 años y desde ahí hasta nuestra fecha son tantos y tantos los recuerdos que espero que ahora nos podamos encontrar, salvo algunos que ya nos dejaron bien por la edad o porque la vida se los llevó. En este capítulo de su marcha, donde posiblemente estarán mejor que nosotros, quiero recordar a Juan Manuel Juliá (Mamé), Nicolás Flores y Alfonso Saavedra, así como los profesores, también fallecidos, D. Hipólito Hernández García (Director del Seminario y Fiscal Jefe de la Audiencia), D. José Lorca González (profesor y Magistrado), D. Antonio Bresca Fernández (Secretario y Jurídico de la Armada), D. Emilio de la Cruz Hermosilla (profesor y Director de Diario de Cádiz), D. Julio Vecino García (profesor y Jurídico de la Armada) y D. Alfredo Salvador Bosque (profesor, Fiscal y Magistrado). Y todavía entre nosotros al que luego más tarde fue director, D. Emilio Jiménez Villarejo (General-Auditor de la Armada) y D. Juan Palma Domínguez (Secretario Judicial de la entonces Magistratura de Trabajo y posteriormente del TSJ de Andalucía en Sevilla).

Si hasta aquí es ley de vida contar lo que estoy contando, ahora tengo que recordar a todos aquellos que nos ilusionó el mundo de lo social y que aún compartimos no la mesa de estudios, pero sí los valores, los sentimientos y el amor que hemos puesto por nuestra profesión y me refiero a mis compañeros, Paco Macias, José Mª Martínez Aragón, Francisco Javier Diañez (Fran), Juan Antonio Novo, José Luis Díaz, Paco Vázquez (Pacoti), Antonio Kieslich, Pepe Puya, Pepe Vázquez, Pepe Granados, Juan García Ordóñez, Pepe Pérez Cumpián, Alberto José Cruz y mi especial amigo, Ángel Luis Serrano, sin olvidar a las tres niñas de aquel entonces, Consuelo Rodríguez, Mª Pilar Poveda Barcelona (Marita) y Mª Carmen Monguió (la chica rubia). Estos y algunos más que mi frágil memoria no recuerda, fuimos los que hace 40 años estuvimos impregnados de unos estudios pioneros y que “atravesamos el desierto” para hoy estar en el lugar que nos encontramos, pues no en vano hemos pasado por muchas luces y sombras que la vida nos ha ido dando, pero al final, algunos llegaron a su jubilación y otros si Dios lo quiere, pronto, dentro de cuatro o cinco años el que más, estaremos disfrutando de esa denominada jubilación.

El otro día, tomando café, mi amigo Pepe Vázquez, ya me sugirió la preparación de nuestro evento. Es decir, reunirnos para recordar aquellos 40 años y aquella efemérides que ocurrió en 1969. Por cierto, un número curioso, pero que a la postre estoy convencido de que nos sabremos reunir, recordar nuestra vivencias y celebrar esos 40 años del ejercicio libre de una profesión, algo hoy tan difícil que no todos pueden recordarlo. Quisiera tener un recuerdo especial para aquel Magistrado de Trabajo del que tanto aprendimos en nuestra promoción y me refiero al ya fallecido, D. Miguel Hernainz Márquez, al que tanto le debemos los Graduados Sociales de Andalucía, o también para aquellos profesores como Nono Mesa Moles, Antonio Marín López, Cienfuegos y tantos y tantos de los que en nuestra retina queda el recuerdo.